top of page

"Siempre dispuestos a ayudar y escuchar": Katherine nos cuenta su historia de inclusión laboral IRV

La vida ha ido dándole nuevas oportunidades y seguramente en el futuro le seguirá trayendo más. Es que la claridad y perseverancia son cualidades de Katherine Tapia Kaune (47), usuaria del Área de Inclusión Laboral (AIL) de IRV, quien hoy se encuentra trabajando en la empresa SOMACOR en la región Metropolitana.

Ella es Katherine Tapia, nuestra querida usuaria del Área de Inclusión Laboral de IRV.

¿Su actual puesto de trabajo? Administrativo de Acreditación. Ella estudio Técnico en Administración de Empresas con mención en recursos humanos y le encanta a lo que se dedica: "La verdad es que lo que más a mí me gusta es la parte de selección y capacitación y he buscado algún curso adicional que hacer respecto de esta área pero no he encontrado todavía. Así que ojalá encontrar en el futuro".


Desde mayo de 2022 realiza labores para SOMACOR, esto luego de haber participado, como se mencionó anteriormente, en el AIL de IRV. Fue esta iniciativa que ya le ha facilitado la entrada al mundo laboral a decenas de personas, la que ayudó a Katherine, esto sumado, por supuesto, a todo el esfuerzo y constancia que le ha puesto ella durante todos estos años, desde comienzos del 2000 para ser más específicos, cuando aún no había una ley de inclusión laboral y nuestra cultura era más reticente a las personas con discapacidad.


Katherine es una persona con discapacidad de tipo física y según nos cuenta es posible señalar que ha "luchado" desde hace al menos 20 años para ir consiguiéndose distintos puestos de trabajo y hacerse un espacio en el mundo laboral. Las cosas han cambiado. Hoy quiere seguir especializándose incluso, como leímos más arriba, en selección y capacitación "Porque además, tengo talento para enseñar entonces me gustaría el área de capacitación, ojalá que en el futuro se dé, no lo sé".

"Principalmente agradecer a la ONG el trabajo y la labor que realizan a todas las personas que trabajan ahí. Y esperando que puedan seguir adelante con esa ayuda que prestan a la sociedad en definitiva".

Conversando con Katherine nos damos cuenta de que una sola entrevista no le puede hacer justicia a tantos años de búsqueda ni a un pasado duro y difícil. Pero, sí podemos centrarnos en su presente. "Me gusta mi ambiente laboral, es lo que más rescato", expresa Katherine, subrayando que se siente "muy a gusto" en SOMACOR.


"Es que este trabajo contribuye para mí. Me ayuda a desarrollarme a mí y mi carrera. A poder ganar más experiencia en lo que es mi área. Estoy súper contenta en ese sentido", señala Katherine.


"NO ME IMAGINÉ QUE IBA A ENCONTRAR TRABAJO TAN LUEGO"

Katherine tiene una vasta experiencia buscando trabajo. Conoce bastante bien cómo funcionan los procesos laborales y más cuando, como es su caso, existe discapacidad. En resumen, la palabra que sintetiza esta larga marcha que duró años es "lentitud".

Cuando ella conoció el IRV ya había estado en otras instituciones que funcionan como intermediadores laborales, pero destaca el trabajo que ejecutó la ONG porque considera que la ayudó bastante: "Yo he estado inscrita en otros intermediadores laborales antiguamente, desde que comenzó el tema de la ley de inclusión laboral para personas con discapacidad. Te estoy hablando de hace varios años atrás".


"Recuerdo que lo primero que se hizo -continúa Katherine rememorando- fue que el SENADIS en ese tiempo tenía una especie de oficina de intermediación laboral y siempre fueron procesos súper lentos, tanto en SENADIS como en consultoras particulares. La intermediación laboral siempre es un proceso muy lento. Y acá, en la ONG, no sé si tuve suerte o qué pero fue un proceso súper rápido", soslaya nuestra querida Katherine.


Este tema no deja de ser importante para ella, sobre todo considerando que venía de otros procesos que la habían acostumbrado a un ritmo mucho más pausado: "no me imaginé que iba a encontrar trabajo tan luego, desde que me inscribí hasta que tuve las primeras entrevistas y luego fui contratada creo que no pasaron más de dos meses. El tiempo fue súper corto en relación a lo que había sido en otras ocasiones", nos cuenta.

"...es bueno siempre contar con una red de apoyo para poder insertarse al mundo laboral, porque a veces intentarlo de forma individual o sola es un poco más complejo".

Además, quiere añadir otro aspecto que le llamó la atención dentro del proceso de inclusión laboral de IRV: "Rescato la amabilidad de las personas que me contactaron. Eran bien cercanos. Siempre dispuestos a ayudar y a escuchar".


¿Pero está dispuesta nuestra sociedad a echar una mano o cambiar estructuralmente lo que dificulta la inclusión laboral de personas con discapacidad? Le preguntamos a Katherine qué es lo que piensa de nuestra sociedad respecto a las barreras sociolaborales y nos explicó que: "Yo creo que hemos avanzado bastante, porque en relación a cuando yo empecé a buscar trabajo hace más de 20 años atrás y si lo comparo con ahora, obvio que ha cambiado bastante y hemos avanzado mucho como país y como sociedad".


"De hecho -prosigue Katherine-, ahora hay una ley que permite a las empresas contratar un cierto porcentaje de personas con discapacidad, entonces creo que hemos avanzado mucho".

"Pero sí creo que aún hay ciertas limitantes. Tengo un amigo que es no vidente y él ya lleva bastante tiempo sin trabajo. Las empresas a las que ha postulado él no tienen algún programa especial para personas no videntes. Debido a eso él no se ha podido insertar".


"Estuvo trabajando creo que en la aduana alrededor de 10 años, pero después tuvo que salir por unos problemas que tuvo y la verdad no ha logrado volver a encontrar trabajo entonces. Por lo menos es una situación cercana que yo conozco y que me da impotencia no poder ayudarlo para que pueda insertarse en el mundo laboral", termina por contar la usuaria del AIL.


ES BUENO CONTAR CON UNA RED DE APOYO

Es claro que aún se puede seguir mejorando en montar un mejor sistema social para la inclusión laboral de personas con discapacidad. Katherine pone sobre la mesa que existen softwares, por ejemplo, para "personas no videntes o sordas, con discapacidad sensorial más que nada, pero lamentablemente son pocas las empresas que están dispuestas a hacer el esfuerzo para implementar este tipo de ayudas para personas con discapacidad. Es lo que yo veo por lo menos".

Sin duda nos queda un largo trecho en el cual la mayor cantidad de actores involucrados en mejorar la inclusión laboral pueden y deben realizar sus aportes. Por ahora, este tipo de procesos colaboran en abrir terreno y de a poco van generando una mayor conciencia en las personas, instituciones y empresas.


Nuestra estimada Katherine menciona que la importancia de animarse a participar de programas como el de la ONG IRV con el AIL "porque es bueno siempre contar con una red de apoyo para poder insertarse al mundo laboral, porque a veces intentarlo de forma individual o sola es un poco más complejo".

"Yo creo que al tener intermediarios -sigue Katherine-, estos se encargan que uno vaya a un lugar o a un puesto que le sea cómodo para uno. Entonces creo que es bueno que existan este tipo de intermediadores".

Con todo, Katherine quiere aprovechar la oportunidad de la entrevista para mandar un mensaje final a las personas de la ONG que trabajaron con ella para que su proceso de inclusión laboral sea exitoso: "Principalmente agradecer a la ONG el trabajo y la labor que realizan a todas las personas que trabajan ahí. Y esperando que puedan seguir adelante con esa ayuda que prestan a la sociedad en definitiva".


Recuerda que nuestra área de inclusión laboral presta servicios para que personas con discapacidad puedan comenzar su proceso de trabajar y que también las empresas que deban cumplir con la ley vigente pueden acceder a esta área también sin costo alguno.

bottom of page