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El papel clave de nuestra audición cuando conducimos un vehículo

Para poder realizar nuestras actividades de la vida diaria es fundamental que tengamos nuestros 5 sentidos lo más indemnes posibles. Un claro ejemplo de esto es cuando tenemos que conducir, ya que además de tener extrema concentración, nuestros sentidos trabajan en conjunto para poder recibir todos los estímulos externos y así poder reaccionar ante ellos, con el fin de evitar un accidente.


La Comisión Nacional de Seguridad del Tránsito (CONASET) establece que para poder obtener cualquier licencia de conducir (no profesionales, profesionales y especializadas), los postulantes deben pasar por una serie de pruebas, dentro de las cuales resalta el examen médico, el que abarca:

- Visión: Se evalúa la visión del conductor tanto de cerca como de lejos y se indica asistir con gafas en caso de presentar deficiencias visuales diagnosticadas.

- Audición: Se determina el umbral auditivo de la persona, mediante una audiometría y exploración general y también se indica asistir con prótesis auditiva si presenta algún grado de pérdida de audición o de hipoacusia.

- Psicológico: Consta de pruebas psicomotrices que determinan la coordinación viso - motora, atención, concentración, tiempo de reacción, control de impulsos y característica de personalidad.

- Examen médico: Se realiza una valoración y exploración general sobre la salud del postulante.


Ahora, ¿Qué tan importante son estas pruebas? Bastante, ya que si una de estas se encuentra alterada puede poner en riesgo la vida y seguridad del conductor, como también de todo aquel que se encuentre en la calle mientras este maneja.

Es fundamental el papel que juegan nuestros sentidos al momento de conducir, puesto que si nuestra visión no se encuentra funcionando de manera óptima no podremos recibir los estímulos correspondientes para manipular un auto, reaccionar ante las dificultades viales o simplemente ver el color de un semáforo para saber si avanzar o detenernos, lo que puede terminar en una situación fatal o bastante severa.


En este sentido, la audición no deja de ser menos relevante ya que gracias a este sentido podemos recibir las señales de ruidos anómalos en el vehículo, estado de la circulación, autos que se aproximan, bocinas como señal de advertencia y también a determinar la distancia y la dirección del sonido, facilitando nuestra orientación en el espacio.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) 1 de cada 3 personas mayores a 65 años, presenta dificultades auditivas, lo cual nos indica que es importante realizar chequeos auditivos anuales para protegernos y evitar accidentes.


Cabe mencionar que presentar pérdida auditiva no es un impedimento para conducir, pero la ley del tránsito exige que las personas que presenten esta dificultad al igual que aquellos que tienen alteraciones visuales, utilicen una prótesis auditiva adecuada a la hipoacusia que presentan.


Dichas prótesis, se pueden conseguir a través de ayudas públicas otorgadas por SENADIS (Servicio Nacional de la Discapacidad) como también por entidades privadas, tal como nuestra ONG IRV Audífonos, que otorga la posibilidad de obtener una audiometría gratuita y en caso de ser necesario un audífono para sordera a un precio accesible. Además de 3 controles sin costo posteriores a la entrega de la prótesis, dentro de los cuales se ajusta y ecualiza el aparato.


Finalmente, fuera de los exámenes que se realizan para otorgar la licencia de conducir, así como para renovarla, si el medico evaluador informa que el postulante presenta, por ejemplo, una disminución en su visión o en la audición, se deja constancia en la licencia de que dicha persona debe portar sus anteojos para ver y /o su prótesis auditiva para escuchar cuando se encuentre al volante.


Los cursos tradicionales para obtener la licencia de conducir no se ajustan a las necesidades de las personas con sordera. Por esta razón, SENADIS ofrece cursos especialmente creados para ellos, los cuales se generan mediante acuerdos con institutos de conducción a lo largo del país, dichos cursos no solo enseñan materias teóricas y prácticas, sino que se ajustan a los desafíos que enfrentarán quienes poseen una discapacidad auditiva. Además de prepararlos, se da hincapié en la utilización de elementos de seguridad como los espejos retrovisores y otros sistemas que contribuyen a tener una mejor visualización del tráfico y sus cambios.

Las escuelas de manejo en convenio con SENADIS, dictan cursos de 60 horas que incluyen materias prácticas y teóricas en grupos pequeños, para que no tengan dificultades al momento de rendir su examen.


De todas formas, si usted necesita realizarse un chequeo auditivo no dude en contactarnos, pues en nuestra ONG es gratis (55 años o más) y puede significar un gran primer paso para adquirir su licencia o bien, para mejorar su calidad de vida en general. Puede realizarlo haciendo clic en el siguiente botón:


 


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