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Atención familia: ¿Cómo convivir con alguien con pérdida auditiva?

A medida que pasan los años, las personas comienzan a tener diversas dificultades de salud, y a pesar que de que el sujeto sea independiente, en ciertas ocasiones necesitará ayuda, por ende, lo ideal es que haya un grupo familiar o social que pueda contener o apoyar a estas personas. Pero aquello cada día se ve menos ya que a nivel nacional, el abandono hacia las personas mayores durante la última década ha ido en aumento, acentuándose en la pandemia que afectó y sigue afectando desde el año 2020.


Es bastante preocupante lo que está ocurriendo, pues el aislamiento social genera en las personas sentimientos de soledad, depresión, hasta alteraciones cognitivas, situaciones completamente evitables que se pueden detectar de manera temprana y prevenir el desarrollo de patologías más complejas de tratar.

El cuerpo humano suele tener diversos cambios al ir envejeciendo, trayendo dificultades a nivel de movilidad, vista o de audición, siendo esta última una condición detectada por el ambiente de la persona, como su núcleo familiar. Por lo general, esto se comienza a notar cuando, por ejemplo, alguien escucha la televisión en volumen elevado o pide que le repitan lo que se dijo o se hable más fuerte. Por ende, es demasiado importante evitar el aislamiento de las personas mayores, ya que, al estar con él o ella, se favorece la detección temprana de, por ejemplo, una pérdida auditiva.


Es recurrente que las personas con Hipoacusia o disminución auditiva y sus familiares nos comenten dentro de la sesión inicial que es un tema complejo el convivir juntos, ya que en ciertas situaciones, hijos o familiares cercanos les gritan; el usuario se molesta porque la familia no comprende lo que le está pasando; se molestan porque no escucha bien. Al final suele ser desgastante tanto para el sujeto como para el entorno familiar, generando que la relación vaya empeorando, y, por consiguiente, ocurra que el individuo se aísle.

Por lo tanto, no es aconsejable molestarse o enojarse con la persona que necesita ayuda, ya que genera sentimientos negativos y de frustración. Hay que entender que el sujeto siempre fue independiente y que, debido a su audición, poco a poco esto va cambiando y le cuesta procesar lo que está ocurriendo, como, no poder salir tranquilo a la calle, no comprender lo que le dicen o no poder hacer trámites como antes. Por eso es importante que la familia pueda detectar estos cambios y agendar una cita para realizar una evaluación auditiva, para así entregar la colaboración necesaria y aconsejar a ambas partes, porque tampoco es fácil para la familia: en ocasiones quieren ayudar, pero no saben cómo.


PACIENCIA...CON CARIÑO, COMPRENSIÓN Y RESPETO TODO SE PUEDE LOGRAR


Hay que tratar de ayudar lo que más se pueda a la persona con pérdida auditiva, adaptarse a él o ella lo que más se pueda, más aún si la persona aún no usa audífonos. Por ejemplo, siempre tratar de hablar de frente, con una velocidad normal y bien claro, esperar que nos mire y ahí recién hablarle en un volumen normal, no gritos, a menos que la persona indique lo contrario, pero sobre todo ser muy pacientes, alegres y positivos, ya que la persona no lo está pasando bien y es un proceso complejo de aceptación.


Por ende, hay que facilitar la comunicación lo que más se pueda, al igual que al momento de ver televisión, pues por lo general usan el volumen bastante elevado; para eso se sugiere ocupar audífonos conectados a la TV, turnar horarios… la idea es buscar soluciones y entregar la mayor ayuda.


Después de la evaluación y entrega de audífonos se debe mantener aquel trato y ayudas porque es un proceso de adaptación bastante extenso, que puede durar hasta un año, así que se debe tomar con calma. La idea es que poco a poco en conjunto se vayan solucionando ciertos problemas, por lo tanto, siempre después de la entrega del audífono es importante asistir a controles acompañados, porque además de ir ajustando el audífono, se van entregando orientaciones a la familia sobre cómo ayudar de mejor manera para que la calidad de vida del usuario sea mejor.


Si conoces a alguien que necesite un chequeo auditivo o bien, eres tú quien lo necesita, te invitamos a reservar en nuestros centros auditivos en Valparaíso y Providencia. ¡Recuerda que este no tiene costo alguno!

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