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Cómo destacar tus fortalezas en tu primera búsqueda de empleo

hace 10 minutos
3 min de lectura

No tener experiencia laboral formal no significa no tener habilidades. Aprender a reconocerlas, comunicarlas y ponerlas en valor puede ser el primer paso para acceder a una oportunidad de empleo.


Reconocer las habilidades que ya has desarrollado

Buscar trabajo por primera vez puede generar muchas dudas, especialmente cuando las ofertas solicitan experiencia previa. Es común pensar que no hay suficiente que ofrecer, pero la experiencia no se construye únicamente mediante un contrato de trabajo; también se desarrolla a través de los estudios, las capacitaciones y las actividades cotidianas.


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Desde la preparación laboral de ONG IRV, acompañamos a las personas en el reconocimiento de sus capacidades, intereses y fortalezas, ayudándolas a identificar cómo pueden relacionarse con las necesidades del mundo laboral.


Las habilidades laborales incluyen conocimientos y comportamientos que permiten realizar tareas, resolver problemas y relacionarse con otras personas. Algunas son técnicas, como utilizar herramientas digitales; otras son transversales, como la responsabilidad, la comunicación, la organización y el trabajo en equipo.


Estas habilidades pueden estar presentes en experiencias que, a veces, no reconocemos como laborales. Organizar actividades comunitarias puede desarrollar planificación y coordinación; realizar trabajos grupales durante los estudios puede fortalecer la colaboración y el cumplimiento de plazos; y asumir responsabilidades cotidianas puede ayudar a practicar la organización y la resolución de problemas.


Estas actividades no equivalen necesariamente a un empleo formal, pero pueden aportar habilidades transferibles.


¿Qué habilidades puedes destacar?

1. Estudios y capacitaciones

Los cursos y talleres permiten adquirir conocimientos y demostrar disposición para aprender. Un curso de computación puede aportar competencias digitales; una capacitación en atención al cliente, herramientas de comunicación; y los trabajos grupales, planificación y colaboración.

Puedes expresarlo así:


“Cuento con formación en herramientas digitales y he desarrollado tareas en equipo durante mis estudios. Me interesa aplicar estos conocimientos y continuar aprendiendo en un entorno laboral”.


2. Actividades cotidianas

Organizar gastos del hogar puede relacionarse con la administración de recursos; coordinar actividades vecinales, con la planificación y la comunicación; y resolver dificultades cotidianas, con la iniciativa y la búsqueda de soluciones.


Lo importante es identificar qué hiciste, qué habilidades utilizaste y cómo podrían contribuir al cargo.


3. Intereses y proyectos personales

Los emprendimientos, voluntariados y proyectos creativos también pueden aportar ejemplos concretos.


Una persona que vende productos por redes sociales puede haber desarrollado habilidades de atención al cliente, comunicación digital, organización de pedidos y gestión básica de recursos. Quien participa en un voluntariado puede demostrar compromiso, colaboración y responsabilidad.


Cómo comunicar tus habilidades en el currículum y una entrevista

Reconocer tus habilidades es el primer paso; el siguiente es expresarlas de forma clara y relacionada con el puesto.


Una fórmula útil es:

Actividad realizada + habilidad desarrollada + aplicación al cargo.


En lugar de “Soy responsable”:

“Durante mi formación organicé mis tareas y cumplí los plazos establecidos, desarrollando responsabilidad y planificación”.


En lugar de “No sé trabajar en equipo”:

“He participado en actividades grupales en las que colaboré con otras personas, coordiné tareas y contribuí al cumplimiento de objetivos comunes”.


En lugar de “No tengo experiencia en atención al cliente”:

“He desarrollado habilidades de comunicación al relacionarme con distintas personas en actividades comunitarias y me interesa fortalecer mis competencias de atención y servicio”.

Utiliza ejemplos reales y evita atribuirte conocimientos o competencias que todavía no has desarrollado. La honestidad y la disposición para aprender también forman parte de una buena presentación laboral.


La preparación laboral: reconocer tus fortalezas

La preparación laboral no consiste solamente en elaborar un currículum o practicar respuestas para una entrevista. También implica reconocer capacidades, identificar oportunidades de desarrollo y definir objetivos acordes con los intereses y necesidades de cada persona.


En el caso de las personas con discapacidad, es fundamental reconocer sus competencias sin reducir sus posibilidades laborales a un diagnóstico, considerando los ajustes razonables y los apoyos que puedan favorecer su participación en igualdad de oportunidades.


Tu primera oportunidad puede comenzar por reconocer lo que sabes hacer

Buscar empleo sin experiencia formal puede ser desafiante, pero también permite descubrir fortalezas que quizás no habías considerado importantes.


Antes de enviar tu próximo currículum, responde tres preguntas: ¿qué actividades he realizado?, ¿qué habilidades utilicé? y ¿cómo podrían servirme en el puesto al que deseo postular?


Desde ONG IRV promovemos la inclusión laboral y el reconocimiento de las capacidades de cada persona, acompañando la construcción de trayectorias laborales que permitan avanzar hacia oportunidades de empleo más accesibles e inclusivas.

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