Hipoacusia en familia: 6 consejos para comunicarse mejor
¡Pero si te lo acabo de decir!
¡Es que no me escuchas!
Cuando una persona presenta una pérdida auditiva, estas frases pueden comenzar a aparecer con frecuencia en las conversaciones familiares. Poco a poco, hablar más fuerte, repetir varias veces o incluso terminar gritando puede convertirse en algo habitual.
Pero, ¿realmente gritar ayuda a que una persona con hipoacusia comprenda mejor?
La respuesta no siempre es sí.
Escuchar más fuerte no siempre significa entender mejor
Una persona con pérdida auditiva puede tener dificultades no sólo para “percibir los sonidos”, sino también para “comprender con claridad las palabras”, especialmente cuando existe ruido de fondo, varias personas conversando o cuando quien habla está lejos.
Por eso, aumentar mucho el volumen de la voz puede no solucionar el problema. En algunos casos, incluso puede hacer que el habla resulte menos clara.
La comunicación efectiva requiere algo más que simplemente hablar más fuerte.
6 recomendaciones para comunicarse mejor
1. Busca su atención antes de hablar
Antes de comenzar una conversación, procura que la persona esté mirándote o sepa que le estás hablando.
Puedes decir su nombre, acercarte o hacer un gesto suave para llamar su atención.
2. Habla claro y a un ritmo tranquilo
Gritar distorsiona el sonido
Hablar de manera clara, pausada y natural facilita que la persona pueda identificar mejor las palabras.
3. Busca un ambiente con menos ruido
La televisión encendida, la música, conversaciones simultáneas o el ruido de la calle pueden dificultar considerablemente la comprensión.
4. Facilita el contacto visual
Mirar a la persona mientras hablas puede ayudarle a complementar la información auditiva con claves visuales, como los movimientos de los labios y las expresiones.
Por eso, evita hablar desde otra habitación, mientras estás de espaldas, cubrir tu rostro o boca.
5. Si no entendió, cambia la forma de decirlo
En lugar de repetir aumentando cada vez más el volumen, puedes decir la misma idea utilizando otras palabras.
Por ejemplo, si la persona no comprendió una pregunta, intenta formularla nuevamente de una manera diferente.
6. Ten paciencia
Evita frases como “no me estás poniendo atención” o “siempre tengo que repetirte todo”
Una comunicación efectiva es una responsabilidad compartida. Pequeños cambios en la manera de comunicarnos pueden hacer una gran diferencia en la experiencia de todos.
Una “evaluación auditiva” permite conocer cómo está funcionando la audición y orientar sobre las alternativas disponibles según las necesidades de cada persona.
Detectar oportunamente una dificultad auditiva permite conocer mejor qué está ocurriendo y buscar estrategias que favorezcan una comunicación más cómoda y efectiva.





Comentarios