• Josselyn Aldunce

El Teletrabajo, una nueva opción de inclusión laboral de personas con discapacidad.


Por la contingencia actual y las medidas que se han tomado ante la crisis sanitaria que se ha vivido a nivel mundial, muchas empresas han tenido que implementar el teletrabajo con sus trabajadores, sobre todo los del área administrativas.


Esta modalidad de trabajo ha existido desde antes de la aparición del famoso Covid-19. El Teletrabajo o Trabajo a distancia, es una forma flexible de organizar el trabajo.


Consiste en el desempeño fuera del espacio habitual en donde la persona podrá realizar distintas funciones, en diferentes empresas y en cualquier lugar del mundo, sin importar la ubicación geográfica donde se encuentre, manejando diversas tecnologías de información y comunicación. Pudiendo ser realizado por cualquier persona independiente del género, edad y condición física, brindando la posibilidad de ingresar al campo laboral a Personas con Discapacidad (PcD). Es una opción laboral que brinda la posibilidad de acceder al mundo del trabajo y permite que PcD puedan ejercer plenamente sus derechos como ciudadanos sintiéndose parte de la sociedad laboral.


El teletrabajo es una práctica que se ha abierto para mejorar la empleabilidad de las PcD. Aunque esta opción tiene sus desventajas; por ejemplo, el bajo o nulo contacto cara a cara con los compañeros.


¿Qué beneficios tiene el teletrabajo para las personas con discapacidad?


Desplazamientos: Ahorra tiempo y ansiedad, cuando se tienen problemas de movilidad (baja accesibilidad en las calles), los desplazamientos son mucho más lentos y costosos. Trabajar desde el hogar permitiría ahorrar tiempo y anticiparse a posibles imprevistos, como por ejemplo un desperfecto en el transporte público o un día de lluvia. El teletrabajo disminuye el peso que tienen las barreras de accesibilidad urbana, edificación y del transporte.


Salud: Los principales prejuicios que se enfrentan las personas con discapacidad es la idea que se dan de baja más a menudo por temas de salud, ya que el gran porcentaje de PcD presentan enfermedades crónicas de base. En cambio, el teletrabajo aumenta las posibilidades de trabajar pese a los problemas de salud, aun así, asegurando un buen rendimiento.


Equilibrio de vida laboral y familiar: Las personas con discapacidad tienen una serie de necesidades específicas que el teletrabajo ayuda a armonizar de manera efectiva. Por ejemplo, en caso de que la persona necesite visitar el médico o a asistir a terapia, no deberá preocuparse por llegar al trabajo a una determinada hora. De hecho, el teletrabajo no solo implica falta de desplazamiento, sino que a menudo incluye la flexibilidad horaria.


Crecimiento personal: Las personas con discapacidad mejoran su confianza y autoestima, al ser seleccionados y contratados. Se sentirán respaldados, se convierten en un activo dentro de la empresa. El poder trabajar con todas las garantías, mejoran en un 100% la calidad de vida de la persona.


Integración a la sociedad: Hoy en día las empresas forman parte importante del desarrollo laboral y de la sociedad, ya que las leyes en Chile exigen a través de la Ley de Inclusión Laboral 21.015, incluir dentro de su cuota de trabajadores a personas que tengan alguna discapacidad y vincularlas en sus equipos de trabajo. La relación con los compañeros puede cultivarse a través de la tecnología de videoconferencias o asistiendo al puesto de trabajo en ocasiones específicas. Lo cual será un aporte y apoyo para cumplir los objetivos.


En conclusión, el Teletrabajo permite que personas talentosas puedan demostrar que sí es posible trabajar a diario, teniendo resultados y cumpliendo con las metas sin salir de casa.


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Chile.

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